Tercera generación de joyeros, una evolución desde la tradición familiar de Joyería Muñoz hasta Javier Echeverria, Joyero.

A principios del siglo pasado mi abuelo Eloy Muñoz comenzó su aprendizaje como relojero trabajando rápidamente para varias firmas. Realizaba a mano las pequeñas piezas de un reloj, ofreciendo precisión, exactitud, y buen acabado.

Así en 1938 abrió una céntrica tienda y pese a los tiempos difíciles logró gran prestigio y clientela.

Después de 37 años Joyería Muñoz estaba plenamente consolidada y en 1975 mis padres decidieron abrir otra tienda. Éramos un referente a seguir.

Allí, ya pasaba mis Navidades "ayudando" a mis padres. Pero eso no era suficiente y fui a los mejores talleres de otras ciudades y países donde los maestros joyeros me forjaron como profesional he hicieron que diese valor al arte y al buen gusto.

Continuando con mi trayectoria en 1990 se abrió una joyería-relojería en la calle Tafalla.

Siempre he ofrecido a mis clientes lo mejor y gracias a ellos ahora nos hemos ubicado en una de los mejores chaflanes de la ciudad, junto al monumento del encierro en la peatonal avenida Roncesvalles 6.

El buen gusto y lujo actual en Pamplona.